Mi nombre es Lua.
Muchas personas me conocen por mis tutoriales de maquillaje en RRSS y por crear contenido para chicas desde hace más de 10 años.

Durante mucho tiempo, la raíz de mi contenido siempre fue la misma: ayudar a otras mujeres a verse más guapas, sentirse mejor consigo mismas y ganar confianza.
Con los años, esa misión fue evolucionando. Hoy sigo creando contenido, pero además me estoy certificando como Entrenadora Fitness para poder ayudar a mujeres desde un lugar mucho más profundo: no solo a sentirse mejor, verse más bellas y dejar de pelear con su cuerpo.
Y, curiosamente, para llegar hasta aquí, primero tuve que pasar por mi propio proceso. Te cuento cómo fue…
De pequeña hacía deporte constantemente y me encantaba moverme. Hice gimnasia artística en la escuela y jugué Balonmano (Handball) muchos años… disfrutaba mucho mover mi cuerpo, tanto en solitario como en equipo.
Siempre fui una persona muy activa.

Tras salir de una relación tóxica, me refugié en la comida y terminé ganando casi 20 kilos. Y eso ocurrió incluso llevando una alimentación exclusivamente basada en plantas. No me entraba en la cabeza cómo era posible. Hoy entiendo que simplemente era desconocimiento e ignorancia.
Pero, como le pasa a muchísimas personas, con los años llegaron el trabajo, las responsabilidades y la vida adulta, así que dejé el deporte de forma activa. Además, tenía una idea completamente equivocada sobre cómo se construye un cuerpo. Creía que las chicas con un físico bonito simplemente habían nacido así. Así que eso no ayudaba. Ni siquiera era consciente de que la mayoría entrenaba fuerza desde hacía años. Pensaba que la genética lo era prácticamente todo y que, hiciera lo que hiciera, mi cuerpo tenía un límite.
Tampoco entendía realmente cómo funcionaba el entrenamiento o la nutrición. En ese entonces empecé a hacer Yoga más regularmente (también hice Pilates) y pensaba que sería suficiente para mantener mi cuerpo y ojalá conseguir el que quería, claro. No me faltaban ganas. Me faltaba conocimiento.
Pero la realidad fue muy distinta.



Fue entonces cuando empecé a buscar respuestas.
Probé prácticamente todo lo que prometía y parecia funcionar:
ayuno intermitente, eliminar la cena o la merienda, dieta keto
y hasta dejar de comer carbohidratos.
Sí, conseguí bajar mucho peso, y bastante rápido. Pero también perdí fuerza...
Y no solo eso, además comía una pizca de cualquier alimento “no saludable”, y me inflaba como un globo. Así que empecé a vivir con miedo a comer.
Hasta llegar a un punto en el que prácticamente todo me inflaba.
La ansiedad y angustia eran totales.

Me cansaba por cualquier cosa y sentía que cualquier alimento podía arruinar mi progreso.
Había adelgazado, pero no me sentía bien.
Pasé meses con muchísima incertidumbre, con muchas inseguridades, analizando todo tipo de opciones habidas y por haber… hasta que descubrí el entrenamiento de fuerza.

Y no solo empecé a entrenar, sino que también empecé a aprender sobre el mundo Fitness y Nutrición.
Empezar el gimnasio, informarme y entender exactamente qué estaba comiendo y cuál era la función de cada macronutriente cambió no solo mi físico, sino también mi mentalidad, mi autoestima y mi seguridad.
Todo tuvo sentido. Entendí por qué durante años me sentí cansada, sin energía, y por qué perdí masa muscular.
Y también entendí algo que cambió por completo mi forma de ver la vida y la salud:
De nada sirve seguir una dieta, filosofía o estilo de vida si TÚ no estás bien…
(aplica para TODO)
Si no tienes energía, si no te sientes fuerte, si no disfrutas de tu día a día, de tu familia o de las personas que quieres... nada de eso tiene sentido. Aprendí que para poder disfrutar de la vida y cuidar también de los demás, primero tenía que aprender a cuidarme a mí misma.
Y es que no había que hacer nada extraño ni renunciar a todo lo que me gustaba.
Simplemente necesitaba entender mi cuerpo, entrenar de forma inteligente
y aprender a alimentarlo según mis objetivos.
Al final, era mucho más sencillo de lo que creía.



Actualmente sigo formándome y certificándome como Entrenadora Fitness porque quiero ofrecer a otras mujeres exactamente lo que a mí me habría encantado encontrar hace unos años: un sistema sencillo, sostenible y adaptado a la vida real.

Hoy comparto todo este camino porque sé perfectamente lo frustrante que es no sentirte a gusto contigo misma.
Me encantaría ayudarte a que tú también dejes de sentirte perdida y descubras que cambiar tu cuerpo es mucho más sencillo cuando entiendes cómo funciona.



